El Ministerio de Educación y Formación Profesional ha dado a conocer el anteproyecto de ley orgánica por la que se modifica la ley orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de educación (link al anteproyecto).

En su “Exposición de Motivos”, señala:

“…la LOE planteó entornos de aprendizaje abiertos, la promoción de la ciudadanía activa, la igualdad de oportunidades y la cohesión social, así como los conocimientos y las competencias básicas, que permiten desarrollar los valores de la ciudadanía democrática, la vida en común, el deseo de seguir aprendiendo y la capacidad de aprender por sí mismos.

Hay que destacar también que la LOE consideró imprescindible establecer procedimientos de evaluación de los distintos ámbitos y agentes de la actividad educativa, no sólo del alumnado. La propia Ley definió las evaluaciones que deberían realizarse sobre los procesos educativos y los aprendizajes de los alumnos como elementos esenciales para conocer el funcionamiento de ambos y los resultados obtenidos por los alumnos escolarizados en las etapas obligatorias.

Todos estos objetivos y principios esenciales establecidos en la LOE continúan siendo válidos, acordes con los objetivos europeos y con la reciente agenda 2030 de la UNESCO en lo relativo a la educación. No obstante, es cierto que algunos de los planteamientos previstos en 2006 para desarrollar estos principios requieren alguna actualización después de los años transcurridos.

Dicha actualización resulta además especialmente necesaria después de que la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) modificase algunos de los objetivos y principios mencionados. Puede afirmarse que dicha Ley representó una ruptura del punto de equilibrio que se había alcanzado en la LOE entre visiones y planteamientos diferentes acerca de la educación y que deben necesariamente convivir en un sistema democrático y plural.”

“Así pues, la finalidad de esta Ley no es otra que establecer un renovado ordenamiento legal que aumente las oportunidades educativas y formativas de toda la población española, que contribuya a la mejora de los resultados educativos del alumnado, y satisfaga la demanda generalizada en la sociedad española de una educación de calidad para todos. Esos y no otros son sus objetivos centrales.

De acuerdo con tales supuestos, la Ley se estructura en un artículo único de modificación de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOE). Este artículo incluye 83 puntos, en cada uno de los cuales se modifican parcialmente o se da nueva redacción a 64 artículos de la LOE, quince disposiciones adicionales y cuatro disposiciones finales, una de ellas que modifica la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio, reguladora del Derecho a la Educación. Incorpora además la Ley algunas disposiciones transitorias que regulan distintos aspectos del periodo de implantación y disposiciones finales relativas al desarrollo reglamentario, el calendario de implantación y la entrada en vigor.”

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